Cuando me enteré de la noticia de Diego, 11 años, que después del acoso escolar saltó por la ventana para terminar con su sufrimiento, me impactó muchísimo, pero… después de pensarlo fríamente y de por fin atreverme a leer la carta… me he decido a escribir este post.

Como ya sabéis soy profesora y trabajo en sesiones de Coaching con padres y niños.

Cuando hablas en una tutoría, en el colegio, muchos profesores se obcecan en hablar sobre notas, pero… ¿realmente es eso lo que les importa? ¿la letra? ¿el comportamiento en clase? Muchas veces nos quedamos en lo fácil, en el problema, pero ¿y la solución? ¿qué vamos a hacer? Cuantas tutorías en las que escuchamos… “tu hijo no para de hablar”, “ha sacado un 3”, “tiene muy mala letra”, “no se relaciona mucho con sus compañeros”, “no trabaja en equipo”, “discute mucho”, “siempre tiene problemas en el patio”… Los padres necesitan ver que su tutor conoce a los niños, que sabe lo que necesitan, cómo trabajan mejor, lo que les motiva, lo que les interesa, cómo se relacionan, dónde fallan, cuáles son sus debilidades,… Será entonces cuando podamos ayudar a sus hijos y realizar de verdad un desarrollo integral de nuestros alumnos, proponiendo soluciones para los hechos.

¿Si tienen problemas emocionales consiguen resultados académicos buenos?

Cuando vemos más que los demás somos más responsables de lo que pase.

Si somos conscientes de lo que está pasando, no podemos mirar para otro lado, sería muy cruel, no puedo pensar que el colegio miró para otro lado pero… ¿Nadie en el colegio se dio cuenta de lo que estaba viviendo Diego? ¿No le daban importancia? ¿Dónde está la comunicación con casa-colegio? Sé que han dicho que tuvieron dos meses de observación y que no les dijeron nada.. pero… ¿entonces por qué vigilaron? … También sé que hay veces que están callados y que no dicen nada, lo sufren por dentro, ¿falta de confianza? ¿miedo a que les pase más?

Yo me imagino que eso pasa en mi clase y se me cae el alma, me sentiría súper culpable de no haberme dado cuenta o de no darle la importancia necesaria.

Muchas veces pensamos que son tonterías de niños. Estamos cuidando el patio y vienen con sus problemas y les decimos que ¡son tonterías! ¿tonterías para ti o para él? Yo he tenido un ejemplo muy cercano de una niña que no quería salir al patio porque otra niña le insultaba y pegaba, llegaba a tener síntomas de enfermedad sólo de pensar en el momento de salir y encontrársela y sí, tuve que escuchar que eran tonterías de la niña, que tenía que afrontarlo, que realmente no era así… pero nunca me dieron las explicaciones necesarias para entender, qué estaba haciendo el colegio para ayudarle a enfrentarlo o solucionarlo.

Hay profesores y padres obsesionados en los resultados, en la adquisición de conocimientos, actividades, notas,.. otros que piensan que todo tiene que ser felicidad, estar a gusto… Yo considero que tenemos que buscar el equilibrio, saber reaccionar ante las adversidades, las dificultades que nos podemos encontrar, ser conscientes de nuestras capacidades o habilidades, de nuestras dificultades o carencias, mejorar todo lo que podamos, conseguir nuestros objetivos, crear expectativas realistas y motivadoras, adaptadas a nuestros alumnos,…

¿Lo hacemos? ¿buscamos excusas?

Mi experiencia me dice que no lo hacemos porque nos requiere mucho esfuerzo y muchos profesores consideran que no es su trabajo o no lo saben hacer. Incluso el otro día conocí a unos chicos (alumnos) que me sorprendieron muchísimo, decían que – “Las cosas personales no se las voy a contar a los profesores, son mi problema”. ¿Todos son fuertes para afrontarlo solos? ¿Se pueden apoyar nuestros alumnos en nosotros cuando tienen un problema? ¿Nos contarían que están sufriendo algún problema en casa o en el colegio? ¿Qué beneficios tiene que tengan confianza en nosotros?

Actualmente sabemos que los niños no juegan tanto en la calle, no tienen tanta relación con otros niños, tienen menos hermanos, tienen acceso a muchísima información, crecen más rápido, las redes sociales, nuevas tecnologías… la situación en casa ha cambiado y esto ha hecho que ahora sea el colegio donde adquieren los principales valores sociales, es la pequeña sociedad a la que se tienen que enfrentar a diario, eso de que educado tiene que venir de casa está claro que muchos valores tienen que tener, pero por ejemplo: si no tiene hermanos ¿cómo va a saber compartir?, si en casa le prestan todo el caso del mundo, ¿cómo no va a llamar la atención en clase?… seamos comprensivos y seamos conscientes de la realidad social y de nuestras competencias como profesores, lo siento, pero ya no somos la fuente de conocimiento y sabiduría de hace años.

Un niño que escribe una carta con palabras de cariño para sus padres y familiares, y donde parece que no tenía carencia alguna, creo que nos muestra la importancia de que se cree un clima de respeto, tranquilidad y confianza en las aulas y en casa. Si esto lo tenemos conseguido, los niños podrán hablar con nosotros sobre todos los temas, los conocerás y podrás ayudarles de forma mucho más profunda que meramente en lo académico.

Dejemos la barrera de educar desde la distancia y acerquémonos a los niños.

Hay pequeños detalles que afectan a nuestros niños, ser alto, bajito, gordo, flaco o tener gafas, no deben ser síntoma de burla y crítica. No dejemos que afecte tanto a nuestros pequeños, que se rían de los compañeros o los rechacen.

Ayudemos a que sepan gestionarlo, educar en la igualdad, en el valor de la persona y en la empatía, pero sobre todo, escucha, no juzgues y consigue confianza porque primero nos lo tienen que contar.