Un coach ayuda a aumentar el rendimiento de las personas.

Estamos acostumbrados a unir esta palabra a altos cargos que quieren mejorar el rendimiento de sus empleados o a personas individuales que quieren crecer íntegramente.

Pero, ¿por qué no enseñamos desde pequeños a los niños para poder sacar lo mejor de ellos?

¿tenemos que esperar a que sean mayores? Y… lo que es mejor,

¿por qué no enseñamos a los profesores a trabajar todas estas habilidades con los niños para que cada uno de ellos sea un coach de nuestros niños? Que sea el encargado de entrenar a los pequeños para la vida y consiga sacar lo mejor de ellos.

El colegio ha cambiado. Nuestros niños han cambiado. La educación del S.XXI no puede ser igual.

El analfabeto de este siglo ya no es el que no sabe leer o escribir. Nuestros niños tienen a su alcance muchísimos recursos para aumentar su conocimiento.

El colegio es el encargado de educar a los niños, prepararlos para la nueva sociedad, para los trabajos que van a tener que desempeñar en el futuro. Para ello necesitamos niños creativos, emprendedores, críticos, competentes en las TIC, autónomos, con altos dotes sociales, que se adapten fácilmente a los ambientes laborales, capaces de trabajar con cualquier persona, en cualquier lugar y momento.

No hay que olvidar que la escuela es una pequeña sociedad, donde desde pequeños estamos educando y formando a los futuros ciudadanos. Tenemos un papel muy importante. Y no sólo los profesores.

Estudios respaldan que las emociones impiden la adquisición de conocimientos y en el colegio es donde más se muestran estas carencias. Los niños necesitan apoyo para adquirir habilidades para mejorar:

  • Baja autoestima
  • Habilidades sociales
  • Alteraciones personales
  • Ansiedad
  • Regulación de emociones
  • Hablar en público
  • Saber decir NO
  • Problemas de comportamiento
  • Resulición de conflictos

Por esto, el coaching educativo está destinado a:

  • El propio colegio.
    • Profesores involucrados en el crecimiento y desarrollo integral del niño.
    • Directivos de colegios que quieren potenciar el rendimiento de sus empleados y así mejorar el clima de trabajo y en consecuencia ganas para crecer como profesionales.
  • Padres: encargados también de la educación de los niños. Consideran esta nueva visión como algo positivo para los niños y quieren ir acorde al nuevo sistema educativo.
  • Los propios niños: sesiones individualizadas o grupales con los propios niños para mejorar su rendimiento.
  • Todas las personas relacionadas con niños para ayudar a la prevención, motivación, solución, mejora,.. de esas carencias.

Los niños van creciendo con cosas de todas las personas que aparecen en su vida. Todo lo que decimos o hacemos sobre ellos les afecta, positiva o negativamente.

 

Ayudemos entre todos a crear un ambiente de virtudes en donde el niño crezca alimentándose de ellas y sabiendo discriminar las que no le aportan cosas positivas.